Micropigmentación

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La micropigmentación o también conocido como maquillaje permanente es una técnica similar al tatuaje. Las diferencias principales son la técnica empleada,  la composición de los  pigmentos y el tiempo de permanencia en la piel.

La técnica consiste en implantar pigmentos a nivel superficial  de la piel (epidermis) por medio de pequeñas agujas. Los pigmentos a diferencia de las tintas empleadas en el tatuaje contienen excipientes (glicerina, agua…) que hacen que el pigmento vaya siendo asimilado por el organismo. Por otro lado la composición de los colores varían puesto que son más parecidos a las gamas de colores empleados en maquillaje. En el tatuaje los colores son mucho más vivos ya que la finalidad es únicamente decorativa.

Esta técnica es temporal, debe ir desapareciendo a lo largo del tiempo ya que la zona facial sufre cambios severos a lo largo de la vida (envejecimiento, retoques médico-estéticos, exposición solar…..). De ésta forma mediante retoques cada cierto tiempo podemos adaptar los diseños a los rasgos faciales y gusto del cliente, siendo esto una de las principales ventajas frente al tatuaje. Lo aconsejable es que los retoques se realicen  a partir del año y medio o dos años. No obstante la duración depende tanto del color elegido, como del tipo de piel, exposición solar, el uso de determinados productos faciales y  tratamientos estéticos a los que se someta el cliente.

Las zonas más comunes para realizarse una micropigmentación son las zonas faciales (labios, cejas y línea superior e inferior de los ojos). Por esto es un complemento perfecto del maquillaje ya que el llevar una micropigmentación no impide poder maquillarte posteriormente. Ofrece al cliente comodidad y tranquilidad ya que desde que te levantas hasta que te acuestas el rostro luce perfecto, y es de gran ayuda para aquellas personas a las que les empieza a fallar la vista y/o tienen problemas a la hora de maquillarse.

Se pueden conseguir desde efectos muy naturales con colores muy claros a efectos muy marcados usando colores más oscuros. Siempre es preferible comenzar con colores más claros y diseños más sutiles  puesto que así siempre estaremos a tiempo de ir corrigiendo y marcando más la zona en tratamientos posteriores.

Importantísimo, a la hora de decidir realizarse una micropigmentación, es elegir un centro en el que se cumplan todos los requisitos sanitarios. El material siempre debe ser estéril y de un solo uso que será desechado en nuestra presencia.

Además, siempre deberemos expresar al técnico que va a realizarnos el tratamiento nuestras expectativas y dudas para poder obtener un resultado satisfactorio. Para ello se realizará el diseño de las cejas, los labios o la línea de los ojos previa a la realización de la micropigmentación. Nos servirá para hacernos una idea de cómo nos quedará la micropigmentación. Podremos elegir el color y la forma que más se adecue a nuestro rostro.

El técnico nos dará las recomendaciones y cuidados que tendremos que tener una vez realizado el tratamiento. De esta manera tendremos toda la información necesaria para proceder a realizarnos el tratamiento de la manera más segura y satisfactoria.